Israel extorsiona palestinos enfermos para atenderlos

Periodista palestino perdió visión por negarse a aceptar el chantaje

Los pacientes palestinos, inclusive los graves, son chantajeados por el servicio de inteligencia de Israel, que les niega la atención médica fuera de Gaza, a menos que delaten a los militantes de la resistencia palestina e informen sobre sus actividades, según denuncia de la organización Médicos por los Derechos Humanos en Israel.


Shin Bet, la agencia de inteligencia de Israel, es sindicada de ejercer cada vez mayor control para discriminar a quiénes se les puede permitir salir de Gaza para ser atendidos en Israel.

Se reporta más de 30 casos de pacientes gravemente enfermos, incluso con cáncer, a quienes se les presionó mediante interrogatorios en el terminal principal de Erez, entre Israel y Gaza.

Uno de los enfermos, de 38 años, que necesitaba atenderse en el hospital Ichilov de Tel Aviv, denunció que le dijeron: “tienes cáncer y se esparcirá en tu cerebro; si no nos ayudas esperarás que se abra el paso de Rafah”. Este paso de Rafah hacia Egipto se abre muy rara vez.

Estos actos de coerción y extorsión se han incrementado desde junio de 2007, en que se agudizaron los conflictos con Hamas.

La presión de Israel también incluye la reducción de materiales médicos, combustible y electricidad, que son un conjunto de acciones de bloqueo de suministros humanitarios esenciales, que a la vez incrementa la necesidad de sacar a los pacientes de Gaza.

Shin Bet, para justificar su extorsión, aduce que quiere saber el grado de peligrosidad de los pacientes. La extorsión e intimidación es de tal magnitud que incluso a las brigadas humanitarias los palestinos denunciantes solicitaron no revelar sus nombres, por temor a las represalias.

La excepción fue el periodista Bassam Al Wahidi, de 28 años, que necesitaba salvar su retina dañada, y fue interrogado por un agente que hablaba perfecto árabe y detenido por seis horas en Erez y perdió su cita en el hospital San Juan del este de Jerusalén. El agente, que dijo llamarse Moshe, le pidió que use su profesión de periodista para ir a las zonas fronterizas y averigüe quiénes lanzaban cohetes y dónde, y que asista a conferencias de prensa de facciones militares. Le ofrecieron un chip móvil israelí para que llame a un número con información. Si en 10 días cumplía le darían un pase para su tratamiento en Tel Aviv y ayuda financiera.

Al Wahidi rechazó tales pretensiones y respondió que se quejaría a las organizaciones de derechos humanos y a la Cruz Roja y la prensa, Moshe se burló diciendo que eso no existe para ellos. Entonces Al Wahidi pidió ser detenido o que lo dejen tratarse, el israelí le respondió: “te devolveremos a Gaza y te dejaremos el resto de tu vida ciego por estúpido”, tras lo cual lo devolvieron a Gaza y le negaron la atención médica desde entonces. Ahora el periodista ha perdido la visión de su ojo derecho y requiere tratamiento urgente para salvar su ojo izquierdo, por lo que tiene indicación médica de no leer ni escribir.
Shin Bet también aduce que tres posibles atacantes suicidas desde el 2005 se hicieron pasar por pacientes, por lo que interrogan a los palestinos para saber si son confiables y que el estado es soberano para determinar quién tiene derecho de ingresar y que para ello las autoridades tienen amplia discreción para actuar.