El gobierno británico impugnará la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que anuló el primer envío de migrantes a Ruanda, anunció el miércoles la ministra británica de Trabajo y Seguridad Social, Therese Coffey.

 

inmigrantes africanos rescatados

 

La víspera, el TEDH dictaminó que uno de los migrantes no debe ser enviado a Ruanda debido a un "riesgo inminente de daños irreparables". La decisión jurídica emitida no recomienda que el gobierno del Reino Unido deporte al hombre durante tres semanas, mientras no se realice una revisión judicial completa de la legalidad de la política del país africano.

"El gobierno está decepcionado por esa decisión (...), el público está sorprendido de que el TEDH haya revocado las decisiones de los jueces británicos, pero, sin embargo, sé que el Ministerio del Interior ya se está preparando para enviar el próximo vuelo", dijo Coffey al canal Sky News.

En su opinión, la acción del gobierno es correcta, ya que las únicas personas que se benefician de ese negocio ilegal son los "traficantes de personas sin principios", que a menudo envían a los migrantes a una "esclavitud moderna".

Anteriormente se informó que la expulsión de los migrantes a Ruanda debía tener lugar el martes por la noche. Sin embargo, el vuelo fue cancelado en el último momento debido a la decisión del TEDH.

El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que el avión despegaría incluso si hubiera un solo migrante a bordo. La mayoría de los que debían volar presentaron apelaciones de último momento, por lo que a partir del martes solo quedaban por trasladar a su país de origen siete personas.

La ministra del Interior británica, Priti Patel, recalcó que el TEDH no había declarado ilegal la decisión de enviar migrantes a Ruanda.

"Creemos que estamos cumpliendo plenamente con nuestros compromisos nacionales e internacionales, y ya comenzaron los preparativos para nuestros próximos vuelos", destacó Patel ante el Parlamento.

Según la titular, pese a los intentos de denigrar a Ruanda, se trata de un país seguro donde ayudan a los refugiados.

Por su parte, la ministra de Exteriores del Reino Unido, Liz Truss, afirmó que si alguien no se suma al primer vuelo, "estará en el siguiente", así como rechazó las críticas de los jerarcas de la iglesia de Inglaterra, que calificaron de "vergonzosa" dicha política de expulsión, pues, en su opinión, esa práctica es "absolutamente legal" y "totalmente moral".

Londres y Kigali firmaron un acuerdo de migración el 13 de abril, según el cual las personas reconocidas por el Gobierno británico como inmigrantes ilegales o solicitantes de asilo serán deportadas a Ruanda para procesar su documentación, obtener asilo y ser reubicadas.

El plan provocó críticas, tanto de organizaciones de derechos humanos como de algunos políticos, que creen que la medida no ayudará a detener a los migrantes ilegales que intentan llegar desde Francia al Reino Unido a través del canal de la Mancha en pequeños barcos. La mayoría de ellos provienen de Irán, Irak, Eritrea y Siria.

 

Con información de Sputnik