Confirman una muerte en Angaraes, Huancavelica

Comunero murió por disparos de bala realizados por personal de la empresa de seguridad de compañía minera Pampamali SA. Pobladores piden la presencia de una Comisión de Alto Nivel del Gobierno para encontrar una solución al conflicto.

 

Un comunero de Buenavista murió ayer víctima de disparos de bala durante el Paro Provincial de 24 horas en Angaraes, región Huancavelica, Perú. Las comunidades piden la presencia de una Comisión de Alto Nivel del Gobierno Central. Su demanda central es el retiro de la Empresa Minera Pampamali SA.

En la mañana de hoy advirtieron acerca del envío de fuertes contingentes policiales desde la vecina región de Ayacucho.

El Paro Provincial de ayer fue pacífico, lo cual fue verificado por representantes de la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y la Policía Nacional, quienes hicieron el inventario de los bienes de la mina cuando las comunidades tomaron en campamento de Pampamali, donde permanecen hasta este momento.

Los disparos se produjeron cuando un grupo de dirigentes acompañaba a salir de Pampamali al congresista por Huancavelica Miró Ruiz Delgado, cuyo auto fue interceptado por los trabajadores de la mina y un grupo de comuneros afines a la misma.

Carlos Alejandro Candiotti Ordóñez, dirigente local y Secretario de Capacitación y Cultura de la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por al Minería (CONACAMI), dijo que en ese momento fueron atacados por una lluvia de piedras y luego empezaron los disparos provenientes de los agentes de seguridad de la mina. “Disparaban al cuerpo, las balas rebotaban y tuvimos que escapar”, señaló.

Miembros de la empresa de seguridad de la minera ya reconocieron ser los autores de los disparos y sus Armas han sido incautadas por la Policía Nacional.

El dirigente agregó que está recibiendo amenazas de muerte. Carlos Candiotti es uno de los 16 comuneros indígenas procesados como consecuencia de la primera toma del campamento minero de Pampamali el 6 de noviembre del 2007, la cual ocurrió luego de frustrarse la participación de las comunidades en una audiencia pública convocada por el Ministerio de Energía y Minas. La denuncia penal fue presentada por la Empresa Minera Pampamali contra dirigentes y autoridades de Secclla y Lircay, para quienes han solicitado penas de cárcel de hasta 20 años.

Demandas centrales

Los pobladores de Angaraes y sus organizaciones permanecen en el campamento minero a la espera de que el Gobierno Central envíe una Comisión de Alto Nivel, que incluya representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Energía y Minas, para solucionar sus demandas. Las principales son la derogatoria de la resolución de funcionamiento de la empresa minera Pampamali SA y el retiro de esta empresa de su territorio en un plazo de quince días.

Candiotti Ordóñez informó que el miércoles 4 de mayo habrá un diálogo de alto nivel en la sede del Gobierno Regional de Huancavelica. El Alcalde de la Municipalidad Provincial de Angaraes, Ramiro Guzmán Ibáñez, dijo que “este conflicto viene desde hace años atrás y lamentablemente ninguna autoridad ha escuchado a los pobladores. Todo se origina porque la gente no está de acuerdo con el funcionamiento de la minería, ya que hasta ahora no han presentando su proyecto de impacto ambiental, además existe el riesgo de contaminación de los ríos Sicra y Atuna”.

Impactos ambientales

El pedido de retiro de la mina se sustenta en el inicio ilegal de sus operaciones, porque Pampamali solo se basa en un silencio administrativo inaplicable para los casos que afectan la vida, la salud y el medio ambiente. Además, el Estudio de Impacto Ambiental Semidetallado de esta empresa tiene 49 observaciones, de las cuales 8 relacionadas al agua son insubsanables y ninguna ha sido levantada hasta el momento.

Los comuneros sostienen que las operaciones mineras instaladas en la cabecera de las cuencas de los ríos Sicra y Atuna ya vienen causando serios daños al medio ambiente al no tratar las aguas ácidas provenientes de sus bocaminas que van a parar a las cauces de estos ríos, trasladar sus minerales en pesados camiones sin ninguna protección, dañando seriamente las carreteras y poniendo en peligro de caerse el puente Masías que une nuestra provincia con Huancavelica.

En consecuencia, la plataforma del paro provincial incluyó la exigencia de la reparación inmediata de nuestras carreteras y puentes a punto de colapsar, la sanción y destitución inmediata a las autoridades cómplices que permiten el funcionamiento de empresas mineras contaminantes y el paso de pesados camiones por el puente Masías ya declarado en emergencia.

Último minuto

Las organizaciones representativas de la provincia de Angaraes emitieron el siguiente:

PRONUNCIAMIENTO

Los Frentes de Defensa del Distrito de Secclla, el Comité de Fiscalización del Medio Ambiente y el Comité de Lucha de la Provincia de Angaraes, nos dirigimos a toda la población Angareña, Huancavelicana, y a nivel nacional para comunicar lo siguiente:

1.  Que, el paro de 24 horas decretado por las organizaciones de base de la provincia de Angaraes, se cumplió en forma pacífica sin haber ocasionado ningún daño a la propiedad, de igual manera los hermanos del distrito de Secclla que tomaron las instalaciones de la Empresa Minera, lo hicieron en forma pacífica y permanecen tranquilos con el resguardo de la policía nacional del Perú.

2.  Las actas levantadas en la zona por parte de la Fiscalía de Angaraes, Defensoría del Pueblo de Huancavelica y la Policía Nacional proveniente de Huancavelica, dan fe de que en las instalaciones de la Mina Pampamali, no hay signos de haber violentado sus pertenencias, los trabajadores de la zona, recogieron sus pertenencias sin ningún problema y bajo la inspección de la fiscalía.

3.  Que, debemos lamentar la muerte de un humilde padre de familia de la comunidad de Buenavista, quien perdió la vida en un incidente confuso a la altura del Centro Poblado Menor de Buenavista, donde la Comitiva de Lircay fue intervenida y atacada por trabajadores de la mina y po0bladores de Buenavista, escuchándose en esos momentos disparos de arma de fuego, efectuado por los miembros de seguridad de la Empresa Pampamali, que ya reconocieron haber efectuado los disparos, inclusive sus armas, fueron incautadas por la Policía Nacional de Lircay, según consta en las denuncias recepcionadas.

4.  Responsabilizamos plenamente de estos sucesos y la muerte del
comunero a la Empresa Minera Pampamali, por ser los instigadores a la violencia y haber hecho los disparos. El jefe de Relaciones Comunitarias de esta Empresa el Ing. Percy Puertolas fue el incitador y su personal de seguridad los que efectuaron el disparo, si hay algún muerto por bala, ellos son los responsables, porque de parte de la población que acato el paro ninguno hizo uso de algún arma de fuego.

5.  Deslindamos públicamente toda responsabilidad de violentistas menos provocar la muerte de nadie, como la empresa pretende responsabilizarnos y estar azuzando a la población a amenazarnos y atentar con nuestras vidas por ser los convocantes al paro, por lo que le responsabilizamos plenamente por lo que nos pueda suceder.

6.  Finalmente hacemos un llamado a la prensa nacional e internacional, a las organizaciones defensoras de los derechos humanos y las autoridades del estado peruano, a constituirse en el lugar de los hechos y garantizar la vida de los pobladores que corre inminente peligro.