Absurda persecución contra periodista Raúl Wiener

Mientras ciertos medios de comunicación inundan de basura, antivalores y embrutecimiento a la sociedad, periodistas que contribuyen con una cultura de la honestidad son perseguidos, como es el caso del Raúl Wiener, jefe de la unidad de investigación del diario La Primera.


El pecado grave de Wiener es revelar documentos que ponen en aprietos al gobierno, por sacar a luz oscuros manejos, en este caso, el periodista en mención había denunciado la existencia de un plan de persecución contra dirigentes y activistas opositores.

Ahora se le involucra dentro de la misma investigación fiscal y es citado a la policía con riesgo para su libertad y prohibido de revelar estos hechos “bajo apercibimiento de incurrir en infracción penal”, como informa La Primera. ¡Increíble!

La notificación policial a Wiener dispone que se presente a declarar el próximo jueves sobre una investigación por “delito contra la tranquilidad Pública-Terrorismo”.

Al parecer, se trata de una represalia por haber denunciado que la policía estaba pidiendo a la Tercera Fiscalía Supraprovincial la detención de 13 dirigentes de izquierda y de organizaciones sociales; pues la misma autoridad fiscal le pide a la Dinincri (investigación criminal) que extienda sus indagaciones a Wiener.

El mayor de la Policía Max Orlando Anhuamán Centeno, que dirige este caso, interrogará a Wiener el 14 de enero sobre un supuesto “delito contra la tranquilidad pública-terrorismo”. Este hecho es insólito y es una seria amenaza para la prensa en el Perú pues el gobierno ya estaría desplegando un aparato de represión y silenciamiento de toda voz opositora, violando los derechos fundamentales en materia de libertad de prensa, información y opinión.

Advertencia: mordaza

La notificación añade que la investigación “está referida al esclarecimiento de hechos que constituirían delito contra la tranquilidad pública-terrorismo y otros, relacionado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, que podrían comprometer la seguridad del Estado y las relaciones internacionales … tiene carácter de reservada…” por lo que exige que nuestro periodista “guarde la debida confidencialidad y reserva, bajo apercibimiento de incurrir en infracción penal”.

La Primera precisa que no especifican uno sólo de los “hechos” investigados, ni fundamentan la acusación, ni prueban los vínculos con las FARC.

Se trata pues de una citación arbitraria que podría implicar una detención policial y el enjuiciamiento de Wiener.

Aquí debería investigarse más bien a los funcionarios responsables de estas citaciones por no sólo su falta de profesionalismo, sino por presuntamente estarse prestando a maniobras para silenciar a la prensa. Esperemos que esta aberración se aclare y se explique que se trató de un exceso.