Banco Santander pone temporalmente en suspenso la financiación de una polémica presa en Brasil

El Santander, el banco más grande de Europa, ha puesto temporalmente en suspenso la financiación de la polémica presa de Santo Antonio, en Brasil, citando preocupaciones medioambientales y sociales.

 

Esta decisión supone un duro golpe al proyecto, que forma parte de una serie de presas que se planean construir en la Amazonia y que han generado protestas en Brasil y alrededor del mundo. En marzo, tres líderes indígenas de la Amazonia viajaron a Europa para manifestarse en contra de las presas.

Las presas de Santo Antonio y Jirau se están construyendo en el río Madeira, con un coste aproximado de 15.000 millones de dólares. Las presas serán devastadoras para un gran número de indígenas, entre ellos indígenas aislados cuya presencia en las cercanías de las presas ha sido documentada por el Gobierno.

El compromiso de financiación del Santander ascendía a aproximadamente 400 millones de dólares para el proyecto. La financiación ha sido puesta temporalmente en suspenso hasta que se conozcan los nuevos estudios medioambientales y sociales de las autoridades brasileñas.

Muchas organizaciones de todo el mundo, Survival International entre ellas, han pedido que se ponga fin al proyecto. Valmir Parintintin, líder de una comunidad indígena parintintin, declaró: “El Gobierno aún no ha venido ni ha hablado con nosotros sobre los efectos que tendrá la presa. El mercado, el supermercado de los indígenas, es el río. Si se construye la presa, ¿qué ocurrirá con el modo de vida de los indígenas? ¿Alguien nos traerá comida? No. Nadie nos traerá nada. Estamos muy preocupados”.

El director de Survival, Stephen Corry, ha declarado hoy: “Lo único que esta presa ha generado hasta ahora es una oleada de indignación pública por cómo el Gobierno parece estar dispuesto a llevarse por delante a los pueblos indígenas en nombre del ‘desarrollo’. Esperamos que la actuación del Santander envíe un mensaje claro a las autoridades de Brasil, y que comiencen así a escuchar a las personas sobre cuyas tierras se están construyendo estas presas”.