Chilca amenazada

Al presidente del Congreso lo acusan histéricamente de “injerencia” en Chilca, por haber enviado un gestor a ver lo que allí ocurría, pero nada se dice del grave problema que aqueja a esa población.

Una de las últimas despensas agrícolas cercanas a Lima como es Chilca, a 50 kilómetros de la capital, se ha convertido en una zona peligrosa para la salud. La contaminación generada por las termoeléctricas, una fábrica que produce alimentos para animales, el botadero de residuos tóxicos de la empresa Befesa, un botadero de basura nuclear, una fábrica de explosivos, decenas de granjas de pollos y la construcción de una nueva central generadora de electricidad en pleno balneario turístico de Las Lagunas, fermentan un gran conflicto social.

Milagros Mimbela, presidenta del Frente de Defensa del patrimonio cultural, ecológico y de las playas del distrito de Chilca, dijo que hace meses recurren a todas las instancias gubernamentales como los ministerios del Ambiente y de energía y Minas, al Congreso, la Defensoría del Pueblo y los municipios de Cañete y Chilca para que retiren o suspendan a las empresas contaminadoras pero nadie los escucha.

“Por defender la ecología de esta zona turística nos llaman terroristas, radicales, parece que son más importantes los poderosos intereses económicos que la vida”, comenta.

La dirigente expresa que hace algo más de un mes España devolvió, por primera vez, un cargamento de paltas exportado de Chilca porque estaba contaminado.

MATAN LA AGRICULTURA

“Aquí la gente vive de la agricultura y están malogrando las chacras, y con sus trabajos diurnos y nocturnos junto al mar ahuyentan los peces y el turismo que se irá alejando por la presencia de una fábrica junto a Las Lagunas. Por favor, presidente Humala, acuérdese de preservar este lugar e impedir la construcción de la termoeléctrica en Las Lagunas”.

También los dirigentes de los gremios de pescadores y marisqueros de Las Lagunas, Chilca y hasta de Pucusana, que suman más de cinco mil, manifestaron su oposición a las empresas contaminadoras, principalmente a Fénix Power subsidiaria de la norteamericana Ashmore Energy Internacional AEI.

“Tengo entendido que el Tratado de Libre Comercio firmado entre Perú y Estados Unidos especifica la prohibición de contaminar los ecosistemas, por lo cual pedimos también la intervención de la embajadora norteamericana en nuestro país, Rose Links. Por si fuera poco, las máquinas de Fénix Power fueron desechadas por obsoletas primero en Chile y luego en Ilo por destruir la producción de aceitunas”, dijo el abogado chilcano Federico Leyva.

¿CONFUSIÓN O QUÉ?
Lo que no llegan a entender los dirigentes de Chilca es el cargamontón de algunos medios de comunicación contra el presidente del Congreso, Daniel Abugattás, inventando que su empleado Jorge Paredes ofreció pagar un estudio de impacto ambiental (EIA) sobre Fénix Power, “lo que es completamente falso”, comentó otra dirigente.

“Lo que sucedió es que la empresa termoeléctrica Enersur comenzó a abrir tremendas zanjas para sus cañerías en las principales calles de Chilca y como protestamos porque la gente se caía, entre ellas una anciana de 84 años, enviaron a 100 de sus trabajadoras a que nos golpeen y por eso llamamos al despacho del presidente del Congreso y llegó el señor Paredes, que solo se dedicó a observar e investigar lo que sucedía, eso fue todo, después inventaron una serie de hechos y metieron a Fénix Power que no tenía nada que ver en el asunto”, explicó.

Según Milagros Mimbela, los chilcanos han pedido apoyo a congresistas de todas las bancadas y algunos les han respondido, como Luz Salgado. “No nos mueve ningún interés político solo defender la ecología de Chilca y Las Salinas”.

La dirigente dijo que resulta extraño que solo en el mes de enero hayan fallecido de Cáncer diez pobladores de Chilca, mal que muchos califican como originado por la contaminación.

Denis Merino
Redacción

http://www.diariolaprimeraperu.com/online/especial/chilca-amenazada_106145.html