Respuestas locales al cambio climático en Lima Sur

Por Desco

Las lluvias de principio de año debilitaron las bases de las viviendas más pobres de Lima. El Estado ha llegado con ofrecimientos de títulos de propiedad pero sin planes para reubicar viviendas asentadas en terrenos vulnerables. Con suelos y edificaciones inestables no es difícil concluir que un sismo de regular intensidad podría cobrar aquí muchas víctimas. Los gobiernos locales de Lima Sur hacen esfuerzos por apoyar las iniciativas surgidas desde los propios pobladores por darle más seguridad al suelo que pisan. ¿Qué hará la municipalidad metropolitana?


Diez millones de soles destinó el Estado para que INDECI realice «actividades de rehabilitación de las zonas directamente afectadas por las lluvias y deslizamientos» en Lima. Invertir en prevención costaría menos que declarar en emergencia nueve distritos de la ciudad debido a las inundaciones, derrumbes y huaycos en las zonas más pobres como Carabayllo, Ventanilla o Villa María del Triunfo o incluso menos costoso que instalar carpas del Módulo Perú con la misión de atender a familias afectadas. La cobertura mediática de los daños ocasionados por las lluvias fue una fuerte motivación para anunciar acciones paliativas que dejan el problema de fondo: las lluvias pasaron, pero el cambio climático no termina y menos la actividad sísmica. Entonces los riesgos subyacen, como silenciosa enfermedad. Pero ante la ausencia de un plan, nacional, metropolitano o regional, nacen diversas iniciativas locales y adquiere lógica la diversidad de acciones que en la ciudad se vienen desarrollando frente al tema de cambio climático y vulnerabilidad.

La Quebrada de Santa María es una de las zonas más vulnerables del distrito de Villa María del Triunfo y alberga a tres mil personas cuyas viviendas -asentadas sobre pircas en las empinadas laderas de los cerros- fueron afectadas por desprendimientos de rocas y deslizamientos de tierra. Los daños materiales son cuantiosos para quien poco tiene. La zona del Parque Metropolitano en Villa El Salvador, alberga a casi diez mil personas con viviendas sobre arena, base inestable para construcciones de más de dos pisos, edificadas sin asistencia técnica. Aquí el riesgo no es tanto frente a las lluvias, como ante un sismo de regular intensidad. En ambos casos, los pobladores, conscientes de su situación, están realizando acciones de capacitación para la prevención, las que demandan el involucramiento de los gobiernos locales, en tanto responsables de la defensa civil en su territorio.

Por su parte, el gobierno local de Villa María del Triunfo contempla habilitar vías de acceso hacia las zonas altas, en tanto que en Villa El Salvador la municipalidad ha elaborado cartillas de defensa civil con acciones de prevención frente a las lluvias. La Asociación de Municipalidades del Área Sur de Lima, AMASUR, ha formado un comité de defensa civil que está en vías de legalización y está iniciando la coordinación entre distritos, dando seguimiento a la firma del acuerdo municipal sobre prevención de desastres en 2007.

Aunque estamos en etapa electoral y muchos de los avances tendrán necesariamente que reformularse para las nuevas gestiones, es indispensable construir con la población mapas de zonas vulnerables en los distritos, para identificar las acciones preventivas específicas a implementar en el marco de un plan que tenga como premisa la mitigación de desastres y que incluya a quienes menos oportunidades tienen de afrontarlos con éxito.

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