¿Porqué los transgénicos no salen del closet?

Por Dra Flora Luna


La semana pasada un diario nacional publicó una nota titulada “Que los transgénicos salgan del closet”, donde se dijeron medias verdades a favor de estos cuestionados productos, por lo que la Asociación Médica Peruana (AMP) considera importante aclarar, en honor a la verdad.


En dicho artículo se afirma que tenemos temores son infundados, por que “en el Perú consumimos maíz y soya transgénica desde hace 10 años, sin provocar ningún problema”. Inclusive se habló con ironía acerca de la protección del Perú, como país libre de transgénicos.

Sin embargo, el autor desconoce, la dificultad que tenemos los médicos peruanos en encontrar una relación causal, si ellos no se etiquetan, de allí la resistencia natural a salir del closet.

Además una persona con miopía selectiva e interesada, no reconocerá una serie de enfermedades, que han aumentado en el Perú y en el mundo, como son: las alergias; las enfermedades crónicas y degenerativas como la Diabetes Mellitus, la Artritis reumatoidea, el Lupus, el Alzheimer, etc. inclusive diversos tipos de neoplasias.

Así mismo, es importante aclarar, que la soya y el maíz transgenico, se produce principalmente para alimento animal. También es bueno recordar, que en 1998 el maíz StarLink, demostró una resistencia incrementada al calor y los jugos gástricos, dando más tiempo para una sobrerreacción. Fue así que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), limitó su comercialización para el consumo animal. Un maíz Bt con “su propio pesticida incorporado”, con estudios de límites de tolerancia por la EPA, pero aunque parezca increíble sin estudios de seguridad alimentaria por la FDA.1, 2

En segundo lugar, se critica a Mistura 2010, por que sus representantes han manifestado la necesidad de mantener a nuestro país, libre de transgénicos; y nos asombra el desconocimiento sobre los insumos que hacen nuestra comida especial.

No somos reconocidos precisamente, por las carnes de pollo o cerdo, (que según el autor en su mayoría son alimentados con piensos transgénicos); sino por la variedad de nuestros ajíes, cereales andinos, hierbas aromáticas y los miles de productos vegetales y animales, que nos dan sabores inigualables en los platos de las diferentes regiones de nuestro país, y que podríamos contaminar con el escape de los transgenes, por esta tecnología no totalmente controlada.3

En tercer lugar, menciona su admiración por los países productores de transgénicos (Estados Unidos, Brasil, Argentina, China e India). Obviamente no refiere, los serios problemas con las supermalezas resistentes al herbicida Glifosato; o las plagas casi invencibles de los cultivos Bt. Tampoco describe el menor valor nutritivo de los alimentos transgénicos, por forzarlos a crecer en plantas con ciclos acortados y el consecuente empobrecimiento del suelo.

Este promotor de los transgénicos reconoce que los consumidores tenemos derecho a la información. Vaya ¡Eureka! Claro que debemos saber, si los alimentos transgénicos existen en determinado producto, dentro del etiquetado. No incluirlos sería ilegal y no ético, dado que los consumidores tenemos derechos que deben ser respetados y esperamos que el Reglamento del Consumidor así lo determine.

Estudios científicos independientes han demostrado que la ingeniería genética ha creado falsas expectativas, pues sólo aumenta 3-4% de la producción de los cultivos. Más bien, son otras las técnicas que han demostrado mejores resultados con crecimientos de 21-22% como son: la rotación de cultivos, el manejo integrado de plagas, y el uso de insecticidas y fertilizantes no tóxicos.4

Observamos también, que la “máxima ingenuidad” no la poseemos nosotros sino el autor, al mencionar que “los alimentos orgánicos nunca podrán satisfacer la demanda de alimentos de las grandes ciudades”. Desconoce que los alimentos que llevamos a nuestras mesas todos los días, en el Perú; es gracias a los pequeños agricultores, (más del 80%) y que por falta de asesoría técnica del gobierno y un abandono total del sector, no pueden alcanzar mayores rendimientos.

Finalmente, debemos aclarar que muchas tecnologías creadas por la mano del hombre han podido ser controladas, por ejemplo la energía eléctrica, la energía nuclear inclusive. Sin embargo, ésta es una tecnología nueva que hasta la fecha, escapa a nuestro control. Sino veamos todas las indemnizaciones que Monsanto o agricultores de los países desarrollados actualmente están pagando por los escapes de transgenes.

Entonces seamos responsables, tampoco en el Perú podremos hacer el desarrollo controlado de los transgénicos. Sin embargo, las autoridades del Sector Agricultura, Medio Ambiente y de Salud tienen la última palabra. Felizmente ahora ya conocemos por que los transgénicos no quieren salir del closet.

BIBLIOGRAFÍA:
1. Michael Pollan. “Playing God in the Garden”, The New York Times Sunday Magazine, 25 de Octubre, 1998.
2. CBS News. “Life-threatening food? More than 50 Americans claim reactions to recalled StarLink corn”, 17 de mayo, 2001.
3. Greenpeace. GM Contamination Register. Report 2007. Publicado en Febrero 2008. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
4. Doug Gurian-Sherman. Failure to Yield. Evaluating the Performance of Genetically Engineered Crops. Union of Concerned Scientistis, 2009