Técnicos y especialistas polarizados por los transgénicos
Por Raúl Yaipén Carranza

“Ley de transgénicos es bastante rara, hoy cuenta con el reglamento pero no se puede aplicar y hasta que no se solucione el ingreso, es ilegal la producción de los Organismos Vivos Genéticamente Modificados (OVM)”, afirmó especialista.

En el marco de la primer conversatorio oficial realizado el miércoles 18 de mayo por la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX) “Transgénicos, biodiversidad y políticas agrarias”, se afirmó que:

 


Aunque el protocolo de Cartagena reconoce que los transgénicos traen consigo riesgos hacia la salud y la biodiversidad, estos no son especificados, dejando la prevención de los mismos a los países que permitan su ingreso y que estos generen sus propias normas regulatorias.

En ese sentido, el Dr. Liko Rogovich, miembro de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental señaló: “la ley de transgénicos es bastante rara, hoy cuenta con el reglamento pero no se puede aplicar y hasta que no se solucione el ingreso, es ilegal la producción de los Organismos Vivos Genéticamente Modificados (OVM)”.

“El reglamento (DS 003-2011) solo trata de regular la entrada y salida de las semillas, dejando muchos vacíos legales y pese al articulo 11º que trata de regular algunos puntos sobre su utilización, estos no son suficientes”, afirmó Rogovich.

Asimismo, aseguró que esta norma tiene falencias “enormes” que no establecen por ejemplo: las condiciones para el tratamiento de los cultivos, medidas que cuiden otros cercanos y los lineamientos que normen su uso para la sociedad civil”.

Por otro lado, el especialista enfatizó que respecto al tema de las patentes relacionadas a este tipo de productos, no habría problema al importarlos o cultivarlos, estos se presentarían solo al exportar.

A favor de las tecnologías.

Para el Ing. Fausto Robles, gerente de Agriconsult Perú SAC., el ingreso de los transgénicos significa una gran oportunidad para la agricultura nacional, él –asegura- ha sido testigo presencial en varios países del mundo donde se cultivan estos productos y dio fe que en el algodón y el maíz -específicamente- sus bondades serían muy beneficiosas para los productores peruanos.

Al referirse a una posible moratoria, Robles fue enfático, “este reglamento ya es una moratoria en sí, ya que para su importación y producción necesitas diversos requisitos, antes de esta norma cualquiera podía hacerlo sin restricción”

“Los transgénicos ingresan al mundo en un momento clave, la crisis alimentaria ya se esta volviendo insostenible, en la actualidad existe un déficit de 16% de alimentos y el Perú es el tercer país vulnerable al cambio climático, sobre todo hacia la posible escasez de agua y eso lo saben muchos especialistas, sino que hay cosas que callan para no alarmar y seguir viviendo en una burbuja”, indicó Robles.

“No se deben frenar los avances tecnológicos, se deben realizar los estudios pertinentes y decidir en dónde sembrar o si en verdad no se puede y daña la biodiversidad, pero mientras no se hagan pruebas piloto no sabremos”, concluyó Robles.

Queda la duda
En una ponencia muy enfática y breve por parte de Santiago Pastor Soplin, consultor en biodiversidad del Ministerio del Ambiente, ratificó que la norma tiene falencias legales, ambientales, conflictos políticos, sociales y económicos, todo lo contrario a lo exigido por el protocolo de Cartagena.

Además hizo hincapié en que se debieron identificar los lineamientos, aplicaciones y sus consecuencias antes de emitirla, no después, nuevamente haciendo mención al protocolo.

Asimismo, señaló que antes de la publicación de la norma se tenía que considerar si estos cultivos perjudicarían los procesos productivos que ya son sostenibles en el país de ingreso.

Por otro lado, mencionó una serie de necesidades que el Ministerio del Ambiente conocía antes de la promulgación de la norma como: Mapas de zonificación de biodiversidad y biológica que deben ser declaradas libres de transgénicos, listas de distribución de variedades y razas, listas de especies de la microfauna y microflora que se afectarían, mapas de distribución de chacra; entre otros.

Entonces no podíamos dejar de preguntar al consultor del MINAM ¿Si se tenía toda esa información, por qué la norma fue aprobada y firmada por el Ministro del Ambiente? Nunca respondió. Solo nos queda esperar qué pasará con estos cultivos genéticamente modificados y nuestra biodiversidad.