Se trata del Guacamayo de Frente Roja (Ara rubrogenys), especie de ave que habita solo en un área restringida de bosque seco en los Andes bolivianos.

Durante un operativo coordinado, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), del Ministerio de Agricultura y Riego con el apoyo de la Dirección de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional del Perú (DEPPMA PNP) Ilo – Moquegua, decomisó dos especímenes vivos de Guacamayo de Frente Roja (Ara rubrogenys) en el centro poblado Los Ángeles, en el distrito de Moquegua, provincia de Mariscal Nieto, departamento de Moquegua.

Los ejemplares de Ara rubrogenys se encontraban enjaulados y dentro de un restaurante campestre. Por otro lado, al momento del decomiso se constató que presentaban áreas sin plumas a la altura de la cabeza y cuello. Se presume que ambas aves pudieran haber sido traídas al Perú de manera ilegal por el departamento de Puno para ser comercializados o criados como mascotas. Se estima además que habría llegado al departamento de Moquegua a través de la carretera binacional.

El Guacamayo de Frente Roja es una especie endémica de una restringida área del oriente de los Andes en el centro-sur de Bolivia, caracterizada por albergar bosques secos subtropicales con presencia dominante de cactus y leguminosas, ubicado entre los 900 y 2850 metros de altitud.

Esta especie se encuentra amenazada por el comercio ilegal de fauna silvestre que destina a esta y otras aves para su uso como mascotas; por la persecución humana, ya que es considerada como plaga de cultivos; y por pérdida de hábitat.

Su población presenta una disminución moderada y continua, por lo que en Bolivia es considerada como una especie amenazada y está categorizada como En Peligro Crítico (CR); y a nivel internacional como (EN). Asimismo, se encuentra incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), por lo cual, el comercio internacional de los especímenes pertenecientes a esta especie es bastante restringido.

Datos:

El Apéndice I de la CITES incluye todas las especies en peligro de extinción que son o pueden ser afectadas por el comercio. Su comercialización debe estar sujeta a una reglamentación particularmente estricta y es autorizado solo bajo circunstancias excepcionales.

Como se demuestra en este caso, el comercio ilegal de fauna silvestre es una de las causas de la pérdida de diversidad biológica en todo el planeta. Su accionar trasciende fronteras y es considerada como el cuarto crimen organizado a nivel mundial.