Standard & Poor's quita máxima calificación a la deuda de los EE. UU. 
La agencia evaluadora de crédito Standard & Poor's (S&P) quitó hoy la calificación de la deuda de Estados Unidos, hecho que ocurre por primera vez en la historia de este tipo de análisis, sin que el presidente Barack Hussein Obama lo pueda evitar.

Tras esta descalificación la deuda de los EE. UU. pasa de la AAA, la máxima, a AA+, un peldaño menos, con lo cual se coloca por detrás de Alemania y Francia.

S&P explicó que tomó esta decisión por considerar insuficiente el plan para reducir el déficit, aprobado el martes por el Congreso, el cual no incluyó medidas necesarias para estabilizar la situación de la deuda nacional.

La calificadora precisó que, además de la degradación, emitió una proyección negativa, lo cual quiere decir que es posible que reduzca aún más la evaluación en el plazo de dos años.

S&P advirtió que una reducción al nivel de AA podría ocurrir si la agencia considera que las reducciones en el gasto quedan por debajo de lo acordado por el Congreso y el gobierno, si percibe tasas de interés más altas o si surgen presiones fiscales nuevas durante este periodo.

En abril la calificadora había señalado al gobierno la posibilidad de una reducción era posible, lo cual podría ser evitado si el Congreso y el gobierno de Obama presentaban un plan creíble de reducción del déficit a largo plazo y si impedían una moratoria en la deuda del país.

Pero las medidas correctivas encontraron un entrampamiento político debido a varios meses de disputas y negociaciones entre el gobierno y el Congreso, que finalmente aprobó esta semana un paquete de reducción de la deuda.

Sin embargo, el paquete aprobado no satisface a S&P, que ahora pone en tela de juicio la capacidad del Congreso y del gobierno para que el acuerdo de esta semana se convierta en un plan más amplio de consolidación fiscal que traiga estabilidad en la dinámica de deuda del gobierno a corto plazo.

El gobierno de los EE. UU. informó que en julio se crearon 117 mil nuevos empleos y que el desempleo bajó a 9.1%, pero estas cifras no fueron suficientes para S&P, pues son 30 meses en los cuales el desempleo supera el 8%, con 13.9 millones de personas sin trabajo, el 44.4% de ellos por largo tiempo, 8,4 millones con empleo a tiempo parcial y los 2,1 millones que no buscan trabajo, lo que arroja una cifra de subempleo de 16.1%.

El sector privado encabeza la creación de empleo desde hace año y medio, con 154 mil contratos en julio, pero con despidos que llegan a 60%, siendo las áreas de mayor incremento de puestos de trabajo salud (31 mil), comercio (26 mil) y la industria (24 mil). El sector público, en cambio, por recorte de gasto por el déficit, eliminó 37 mil empleos.