Gobierno no acepta sólo 20% de acciones en Gasoducto del Sur

camisea 3Las negociaciones entre el Estado peruano y el Consorcio Privado que pretende construir el Gasoducto del Sur estarían al rojo vivo debido a que el gobierno no aceptará de ningún modo que se les otorgue solo un 20% de participación en el accionario de este importante proyecto que permitirá destinar el gas de los lotes 58 y 88 para el consumo a toda la región surandina del Perú.

 

Según fuentes del Ejecutivo, los representantes del Estado peruano tendrían una posición infranqueable sobre este tema y exigirían una “participación equilibrada” debido a que Petroperú cuenta con los recursos y la infraestructura necesaria para tener una mayor participación en la empresa. El argumento central es que no existe ninguna razón técnica ni económica para que la participación pública y privada no sea más equilibrada.

Más aún, para los negociadores del Estado peruano la posición de este consorcio de querer otorgar solo un 20% es vista como una “inaceptable imposición” que no tiene ninguna justificación. Además, la presencia del Estado con más participación garantizaría que se beneficie a la mayor cantidad de peruanos, velando por una distribución justa y priorizando el mercado interno.

Según las fuentes, la pretensión del Estado se sustenta también en los antecedentes de conflictos sociales y reclamos en general frente a las negociaciones sobre Camisea (lote 88), la exportación del gas a un menor precio que la venta al mercado interno, y los escasos beneficios que ha dado la empresa Cálidda a los peruanos.

“La satisfacción del mercado interno es prioritario y, sobre todo, con equidad y justicia. ¿Por qué los peruanos van a tener que pagar más por el gas que los extranjeros?”, añadieron. En el Ejecutivo también se cree, en torno a este tema, que las empresas extranjeras han demostrado su incapacidad “de entender la realidad peruana en un tema tan sensible, donde están de por medio nuestros recursos y la cosmovisión de los peruanos de la costa, sierra y selva”.

Sin duda, la problemática social les es ajena a la mayoría de inversionistas privados a no ser que perjudique sus intereses económicos, y es ahí donde el Estado peruano tiene que actuar para apagar incendios y evitar que los conflictos continúen.

El Gasoducto del Sur es una tubería que traslada el gas de Camisea originado en los lotes 58, de Petrobras, y 88, de Pluspetrol, ubicados en el Cusco, y que abastecerá a toda la región surandina del Perú (Cusco, Arequipa, Moquegua, Tacna y Puno).

Este gasoducto tenderá sus redes con diversas tuberías de distribución del gas en toda la zona sur y también distribuirá, a través de su red de tuberías, hacia la Melchorita, en Ica, para que Hunt Oil y Repsol se ocupen de la exportación del mismo.

Se planea la construcción de una Petroquímica en Tacna o en Moquegua para la conversión y distribución del gas en diferentes productos combustibles de diversos octanajes, con la finalidad de cambiar la matriz energética para que se pase del combustible fósil al gas.

LA LÍNEA DEL GAS
Cabe recordar que Braskem, considerada una de las empresas petroquímicas más importantes en América Latina, tiene como socios a Odebrecht (con el 60% de participación) y Petrobras (con el 40%). Esta empresa está planeando construir plantas petroquímicas en Moquegua y Tacna, que serán parte de la red que abastece el gasoducto.

Asimismo, Camisea y gran parte de la cadena de distribución del gas en el sur está actualmente manejado por un consorcio que controla varias de las empresas de la cadena productiva: Camisea (compuesta por Odebrecht y Pluspetrol), que extrae; Kuntur (Odebrecht), que transporta; y Braskem (Odebrecht y Petrobras), que procesa y distribuye.

Diario16, 04/11/2011