Ese reconocimiento permitiría que los enfermos de cáncer tras los atentados a las Torres Gemelas sean indemnizados por el Gobierno.

Se espera que el Gobierno de EE.UU. reconozca que las enfermedades cancerígenas de los residentes de la Zona Cero, así como las de rescatistas y personas que trabajaron en los escombros tras el 11-S, fueron causadas por el polvo tóxico de los edificios destruidos.

Según el rotativo New York Post, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (National Institute for Occupational Safety and Health, NIOSH) realizará próximamente el anuncio. Ese reconocimiento les permitirá a los enfermos de cáncer recibir una indemnización estatal.

Michael Barasch y Noah Kushlefsky, dos abogados que representan a miles enfermos y residentes de la zona, afirmaron que existen “pruebas científicas de que el polvo podría haber originado no solo enfermedades respiratorias sino también cáncer”. Barasch indicó asimismo que hasta la fecha se han registrado cerca de 400 muertes que supuestamente son consecuencias directas de los atentados del 11 de septiembre del 2001.

La compensación a aquellos cuya salud haya sido damnificada a consecuencia del mayor acto terrorista en la historia humana se brinda en el marco de llamada Ley Zadroga.

James Zadroga fue un policía neoyorquino que murió en 2006 a la edad de 34 años de una enfermedad respiratoria adquirida tras haber trabajado en las ruinas de las Torres Gemelas.

Se estima que unas 400 personas han fallecido de cáncer desde los atentados del 11-S.

La fundación de ayuda a víctimas de los ataques dispone de 2.700 millones de dólares.

Russia Today en Español, 10-09-2012