El primer protocolo internacional contra las armas químicas se firmó en 1925.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas tiene 188 miembros. Siria, que invocó el fantasma de este armamento, no es uno de ellos. BBC Mundo le cuenta quién falta en la lista.victima gas siria

La admisión de un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio de la existencia de armas químicas en ese país árabe invocó nuevamente el fantasma de los agentes nerviosos, los gases tóxicos y las sustancias que el ser humano ha utilizado desde la antigüedad para aniquilar, destruir o incapacitar a sus enemigos.

Jihad Makdissi indicó el lunes que este armamento está almacenado de forma segura y que "bajo ninguna circunstancia" sería utilizado por el gobierno en contra de su propia gente, sino para detener una invasión de fuerzas enemigas externas.

Estados Unidos advirtió inmediatamente a Damasco que no utilice este arsenal bajo ninguna circunstancia, y Washington sabe bien de qué habla.

Cuando en abril del año 1997 entró en vigor la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción, Estados Unidos y la Federación Rusa contaban con casi el 95% de las armas químicas del planeta.

BBC Mundo le explica qué ha pasado con este tipo de armamento desde 1997 y quién lo ha utilizado antes de esa fecha.

¿Quiénes han admitido tener armas químicas?

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), con sede en La Haya, Holanda, es el organismo encargado de la aplicación de la Convención de 1997 y de verificar internacionalmente su cumplimiento.

De los 188 países miembros de la OPAQ, siete han reconocido en estos últimos 15 años contar con armamento químico: Estados Unidos, Rusia, India, Albania, Irak, Libia y una nación que solicitó ante la organización permanecer en el anonimato.

Éste último país, junto con India y Albania, destruyeron estas armas en su totalidad.

Estados Unidos ha destruido el 90% de su arsenal y Rusia el 65% (en términos de volumen de armas destruidas, ambos países comparten un porcentaje similar ya que Moscú —al entrar en vigor la convención— tenía mayor cantidad de estas sustancias).

La Libia de Muamar Qadafi adoptó la Convención en 2004 y terminó con todas las municiones que cargaban sustancias químicas, pero aún debe destruir agentes que no habían sido colocados en dichas municiones.

Este trabajo se interrumpió debido al mal funcionamiento de la infraestructura dedicada para este fin. Luego de la guerra civil que golpeó a ese país del norte de África en 2010, el nuevo gobierno libio ha restablecido el contacto con la OPAQ para cumplir con sus compromisos.

El gobierno iraquí, por último, adoptó la Convención en 2009 y pidió la colaboración de la organización para terminar con antiguos remanentes de armamento químico de la época de Saddam Hussein que no habían sido destruidos.

¿Quiénes no han firmado o ratificado la Convención?

Seis países no han firmado la Convención en contra de las armas químicas: Siria, Egipto, Angola, Corea del Norte, Somalia y la recién creada república de Sudán del Sur.

Dos naciones sí firmaron este documento en 1993 pero no lo ratificaron luego: Israel y Birmania.

El hecho de no firmar o no ratificar la Convención no implica un reconocimiento oficial de que se poseen armas químicas.

En lo formal, significa que el gobierno de ese país no concede a la OPAQ ninguna autoridad legal para verificar la existencia o no de dicho armamento en su territorio.

De estos ocho países, las especulaciones a nivel internacional han apuntado con mayor fuerza hacia Pyongyang y Damasco, que finalmente confirmó la posesión de armas químicas.

¿A qué se califica como arma química?

El agente nervioso más potente inventado por el hombre para ser utilizado como arma química es el gas VX, pero otras sustancias pueden provocar efectos letales similares como el gas mostaza o el cianuro de hidrógeno.

La Convención califica como armamento químico a "las sustancias químicas tóxicas o sus precursores, salvo cuando se destinen a fines no prohibidos".

Esta definición incluye, obviamente, a "las municiones o dispositivos destinados de modo expreso a causar la muerte o lesiones mediante las propiedades tóxicas de esas sustancias".

El uso como armamento de toda sustancia química que pueda causar la muerte, la incapacidad temporal o lesiones permanentes a seres humanos o animales está absolutamente prohibido por la Convención.

Entre las actividades no comprendidas por esta prohibición se incluyen actividades industriales, agrícolas, de investigación, médicas, farmacéuticas o realizadas con otros fines pacíficos.

Tampoco está vetado el uso de estas sustancias en programas de prevención cuyo objetivo es justamente protegerse de un ataque químico (en este particular, Israel es uno de los países que más programas de defensa civil realiza para enfrentar una crisis de esta naturaleza).

¿Quiénes utilizaron armas químicas en el pasado?

El expresidente iraquí, Saddam Hussein, fue acusado de utilizar este armamento contra tropas iraníes durante la Guerra Irán-Irak que se extendió entre 1980 y 1988, y también contra población kurda, tanto en Irán como en su propio país.

Una década antes, Estados Unidos usó herbicidas como defoliantes en la Guerra de Vietnam, que terminarían provocando malformaciones en los descendientes de aquellos que fueron expuestos a estas sustancias.

Se cree también que en la década de 1960 armas químicas fueron desplegadas internamente en Yemen por tropas monárquicas.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el Ejército Imperial de Japón trasladó gran cantidad de sustancias tóxicas a China que aún siguen desenterrándose en la actualidad.

En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), las potencias europeas no dudaron en utilizarlas, lo que motivó —bajo los auspicios de la Sociedad de Naciones— que gobernantes de todo el mundo se congregaran en Ginebra, Suiza, entre el 4 de mayo y el 17 de junio de 1925, para redactar y firmar el primer protocolo contra el empleo en la guerra de armas biológicas y químicas.

BBC, 24-07-2013