vladimir putin 9El Kremlin salva a Yanukóvich con 15 mil millones de dólares pero no despeja las dudas sobre la economía

Pilar Bonet, Moscú

“Unos ponen el dinero sobre la mesa y otros reparten galletas en el ‘euromaidán’”. Un ejecutivo vinculado al sector energético estatal ruso resumía el miércoles con esta sentencia el resultado de la visita del presidente ucraniano Víctor Yanukóvich a Moscú, en comparación con el paseo que la vicesecretaria de Estado norteamericana Victoria Nuland realizó hace unos días, repartiendo bollos y galletas, por el mitin proeuropeo1 de la Plaza de la Independencia de Kiev [llamada Maidán]. También la jefa de la política internacional de la UE, Catherine Ashton, se paseó por el “euromaidán”, aunque sin repartir nada.

El paquete de 14 acuerdos firmados en Moscú supone un enorme espaldarazo personal de Vladímir Putin a su colega ucraniano, que, según estimaciones de los economistas, tendrá ahora el dinero suficiente para mantener funcionando el Estado durante un par de años, justo lo que necesita para llegar a los comicios de 2015, en los que pretende ser reelegido.

La previsible filtración paulatina de los detalles permitirá en los próximos días y semanas valorar de forma más exacta unos pactos que, de entrada, aparecen como muy generosos por parte de Rusia1 y que han sido posibles porque en este país lo que prevalece por encima de todo —incluso de la misma ley— es la voluntad de Putin. De momento, predomina la impresión de que el Kremlin no da nada gratis y los representantes de Bruselas se muestran reservados en espera de ver la letra pequeña a fin de poder comprender si lo pactado contradice el texto del acuerdo de Asociación de Ucrania con la UE que debería haberse firmado a fines de noviembre en Vilnius. “Como la esencia de estos acuerdos es política, sus vinculaciones y condiciones pueden aflorar en muy distintos campos y de muy distintas formas”, señalaba una fuente rusa.

Entre los acuerdos avalados por Putin y Yanukóvich destaca la sustancial rebaja de los precios del gas que Ucrania compra a Gazprom, el monopolio exportador ruso (de más de 400 dólares por mil metros cúbicos en la actualidad a 268,5 dólares a partir de enero) y un crédito de 15.000 millones de dólares, mediante una inversión en obligaciones del Estado ucraniano. Rusia y Ucrania reanudarán la cooperación en la industria aeronáutica, en el sector naval y el comercio, castigado desde el verano por las restricciones preventivas rusas.

El primer ministro de Ucrania, Mikola Azárov, dijo en Kiev que los acuerdos con Rusia darán estabilidad al país y evitarán su bancarrota. De no haber recibido ayuda rusa, Ucrania se enfrentaba a la “quiebra y al caos social”, señaló, para añadir que si Ucrania no hubiera renunciado a firmar el acuerdo de Asociación con la UE ahora tendría que afrontar tremendas consecuencias. “Hoy nos hubiéramos visto obligados a aceptar las duras exigencias del Fondo Monetario Internacional, es decir, duplicar las tarifas de los servicios comunitarios, devaluar bruscamente la divisa nacional y recortar los gastos del presupuesto2”. El partido de las Regiones, mayoritario en la Rada Suprema (parlamento), espera poder aprobar antes de fin de año el presupuesto estatal para 2014, que no se había podido elaborar hasta ahora porque no había certidumbre sobre los ingresos del Estado. Ahora, con el dinero ruso que empezará a fluir este mismo año, ese Estado se dispone a subir sueldos y subsidios varios.

El dinero que Putin invierte en Ucrania procede del Fondo de Bienestar de Rusia (FBR), uno de los fondos de reserva creados con los ingresos procedentes de los hidrocarburos. El dinero del FBR tiene como fin resolver los problemas del fondo de Pensiones. El diario Védomosti subraya que la inversión en obligaciones gubernamentales ucranianas va en contra de las reglas actuales del fondo, que prohíben invertir en la compra de obligaciones de países con rating inferiores a AA-, lo que es el caso de Ucrania. El diario ironizaba con el origen del dinero que salva el presupuesto del país vecino y se refería al “Fondo de Bienestar de Ucrania” en sus titulares. El apoyo de Rusia pospone el riesgo de bancarrota por los próximos dos años, pero no resuelve los problemas económicos del país, dijo, según ese diario, Aleksandr Morózov, el economista jefe de HSBC en Rusia.

La ayuda de Putin a Yanukóvich demora la modernización de la industria3 de Ucrania y su necesidad de plantearse de forma realista una mayor eficacia y competitividad. Putin ha apostado por Yanukóvich, no por Ucrania, donde el Euromaidán exige explicaciones al presidente sobre las contrapartidas ofrecidas a Rusia. En el mitin de la plaza de la Independencia de Kiev el campeón de boxeo Vitali Klichkó, uno de los tres líderes de la oposición, ha retado a Yanukóvich a unas elecciones presidenciales anticipadas. Esto parece indicar que Klichkó ha asumido en la práctica el papel de alternativa al actual presidente. Varias entrevistas con el campeón de boxeo, que ha dejado los guantes por la política, han aparecido esta semana en la prensa rusa, lo que parece indicar que Klichkó está siendo presentado como interlocutor ante Moscú. En el pasado Yulia Timoshenko buscó —y obtuvo— el apoyo del Kremlin ante Víctor Yanukóvich, aunque perdió las elecciones en 2010.

Si el liderazgo de Klichkó es aceptado por los otros dos líderes de la oposición, el “euromaidán” se estaría reconfigurando para entrar en otra fase en la que Arseni Yatseniuk y Oleg Tiagnibok pasarían a un segundo plano. Estos dos personajes tienen mucho menos poder de convocatoria que Klichkó; y el nacionalista Tiagnibok resulta inaceptable para el Este de Ucrania y provoca verdadera alergia en el Kremlin.

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1 El actual presidente ucraniano enfrenta fuerte oposición proeuropea, que desea ver a Ucrania unida a la UE, que abiertamente alienta estas manifestaciones. Por su parte, para Rusia es muy importante evitar que Ucrania, que pasa por una grave crisis económica, termine alineada con Occidente; por eso la ayuda económica integral que otorgan los rusos es de un monto muy grande, que supera cualquier cosa que pueda ofrecer la UE. [Nota de Con nuestro Perú.]

2 A diferencia del FMI, Rusia no pone a Ucrania condiciones sobre cómo o en qué gastar el dinero que da. [Nota de Con nuestro Perú.]

3 Si Ucrania se adhiere a la UE, todo su sector industrial debería ajustarse a las normas industriales europeas, lo cual en unos casos significaría drásticas reformas de las empresas, o el cierre en otros casos. Mediante los acuerdos con Rusia, las industrias ucranianas —metalúrgica, aeroespacial y de defensa, entre otras— tienen ventas aseguradas a Rusia. [Nota de Con nuestro Perú.]

El País, 18-12-2013

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/12/18/actualidad/1387392190_793443.html


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