Hambre (I)

africa

Por Xavier Caño Tamayo (*)

“Es una mujer de unos cuarenta años que nació y vive en África. Tres niños chiquitos observan como coloca una olla con agua con ‘algo’ sobre el fuego. Y continúan mirándola como hipnotizados. Pronto el vapor de agua caracolea alegre sobre el recipiente. Son las ocho de la tarde y el sol está a punto de ponerse. Los niños miran el vapor con fijeza. Finalmente, les vence el sueño. La mujer apaga el fuego y se tiende junto a sus hijos. En el interior de la olla sólo hay agua y piedras”.

El hambre, arma de destrucción masiva

Nino africano

Por José Carlos García Fajardo (*)

¿A quién beneficia esta alarma desatada por la subida de los precios de los cereales que recogieron algunas Bolsas? No se trata de un tsunami ni de una mala cosecha excepcional, ni de una imprevista sequía. Algunos poderes están agitando el fantasma del hambre para aterrorizar a las poblaciones, e intentar justificar las propuestas de seguridad que nos preparan. No está la situación alimentaria peor que en años pasados. Obsesionados por el terrorismo y por unas guerras en Iraq y en Afganistán, imposibles de ganar al modo tradicional, preparan una salida “airosa” trasladando nuestro imaginario del terrorismo al hambre como auténtica arma de destrucción masiva que afecta a miles de millones de víctimas inocentes.

Tópicos peligrosos

Por Corina Mora (*)

Partamos de la base de ficción que requiere una serie televisiva, trate el tema que trate, para ser contada. Pongamos de manifiesto el profesional trabajo de producción y el equipo de actores que encarna esta serie. Y vamos al grano. Plan América quiere ser una serie que cuente la vida de los cooperantes españoles en algún país del Sur, pero se olvida que para eso tiene que mostrar que el Sur también existe.

Una mujer en defensa

Carmen Chacon

Por Alberto Piris (*)

Desde la época franquista hasta hoy, en España, se ha producido en materia de defensa una enorme transformación cuyo valor puede resultar difuminado por el paso del tiempo, pero que no podemos ignorar los que hemos vivido la profesión militar durante varias décadas.

Turquía: “error sistémico”

Estambul

Por Adrián Mac Liman (*)

La reciente decisión del Tribunal Supremo de la República turca de admitir a trámite una querella contra el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) generó malestar e incertidumbre en los círculos europeístas de Bruselas. El tribunal acusa al AKP de violar la Constitución, al atentar contra el principio de laicidad, impuesto en los años 20 del siglo pasado por Mustafá Kemal Atatürk, fundador del Estado moderno.

Cruzar mares para las fresas

fresas

Por Carlos Miguélez (*)

Una agencia de turismo en España tardaría pocas horas en vender diez viajes a Filipinas por 200 euros. Casi 300 mujeres filipinas han recibido la oferta de cubrir en sentido contrario la distancia de 12.000 kilómetros que separa a ambos países, pero con la condición de que trabajen en la campaña de recogida de la fresa y de cítricos en Huelva, al Sur de España.

Bombardeo climático

desierto fondo ciudad
Por Olga Sarrado Mur (*)

Las emisiones de gases de efecto invernadero deberían reducirse en un 50% para el año 2050 respecto al nivel de 1990, advierte Naciones Unidas. Urge alcanzar acuerdos internacionales que eviten daños irreversibles, pero la saturación mediática en cuestiones del clima, que parece estar de moda, puede adormecer la conciencia social.

Salvar la crisis, pero no a sus responsables

Fondo Monetario Internacional

Xavier Caño (*)

“La crisis financiera podría intensificarse con nuevos perjuicios para los bancos que poseen valores de EEUU”, afirma un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Y ha calculado que entre los préstamos hipotecarios de alto riesgo, el descenso de precios de viviendas, el aumento de la morosidad y los perjuicios que todo ha transferido a otro tipo de préstamos, las pérdidas causadas por la crisis ascienden a 945.000 millones de dólares. Un capital que financiaría quince o veinte Objetivos del Milenio si hubiera voluntad de hacerlo. Pero no es capital solidario, claro, son pérdidas. Pérdidas fruto de la imprudencia, la codicia desmedida, la pésima gestión y la absoluta falta de control del mundo financiero.

La tragedia de Gaza

Palestina puas

Por Alberto Piris (*)

Es la brutalidad del Israel de los últimos decenios la que ha contribuido a la amplia difusión de las imágenes de la tragedia que sufre el pueblo palestino que habita en la franja de Gaza. El propio gobierno israelí ha contribuido a provocar en la opinión pública mundial amplios y crecientes sentimientos de rechazo, que empiezan a hacer mella en lo que hasta ahora ha venido siendo la habitual toma de posición ante los problemas causados por Israel. Ésta consiste en una mezcla de tres factores: el púdico silencio frente a las violaciones de los derechos humanos y la negativa a aceptar las resoluciones de Naciones Unidas; el apoyo y la ayuda al Estado de Israel en múltiples formas, por acción y omisión; y, por último, la aberrante pero común idea de que el pueblo que sufrió la barbarie nazi, ante la mirada cómplice de tantos dirigentes destacados del mundo occidental, disfruta de una especie de bula que le permite ignorar a su gusto la legislación internacional.