“amén que”

En el diario Correo del 3 de febrero de 2009, en el editorial de Aldo Mariátegui, con el título “Menage a trois económico”, se lee:

Elmer Cuba coincide al 90%, pero piensa que se deben guardar bazas, pues teme que la crisis sea más larga y ya no tengamos balas si ésta se prolonga en el mundo más allá del 2010. La crítica que se le hace a su gradualismo es que precisamente los recursos acumulados no funcionan frente a una recesión si es que los usas muy tarde; metes plata y ya ni se nota, ya el tigre te devorará por más bala que le metas. Ya las expectativas de productores y consumidores estarían todas negativas y nadie gastaría o invertiría, tal como le sucedió al ministro Joy Way con su asesor Carlos Paredes en 1999, pues el fuerte incremento en el gasto público que éstos hicieron (se quemaron todo lo que quedaba de las privatizaciones) en el verano de ese año lo debió haber hecho su antecesor Baca en noviembre de 1998 a más tardar (amén que Baca rompió la cadena de pagos con su anuncio de que no habría redescuentos y Paredes disparó una devaluación letal con unos comentarios inoportunos con los banqueros).

“todo eso, decía, convierten”

En el diario La Primera del 31 de enero de 2009, en la columna de César Hildebrandt, con el título “Chumpitaz o la perfección”, se lee:

Perder todos y cada uno de los partidos, hacer el ridículo en cada minuto de los muchos que nos desgraciaron, ordenar los cambios que sólo el cerebro de un canguro con la cabeza masacrada podía concebir, obtener la compasión unánime de todos los rivales y el asco profundo de todos los árbitros, separar cada línea del equipo para incomunicarlo, envilecer el concepto mismo del fútbol como juego colectivo, proponer la debilidad defensiva como un don fatalista y la esterilidad del ataque como una flamante virtud, todo eso, decía, convierten a Tito Chumpitaz en el Osama Bin Laden del malogro.

“error operativa”

En el diario La República del 22 de enero de 2009, en la columna de Augusto Álvarez Rodrich, con el título: “Juguemos en el bosque, mientras...”, se lee:

Como explicó con claridad el ex viceministro Carlos Basombrío, ayer en Espacio Compartido, la intervención policial en Pómac cometió cuatro errores garrafales: 1) de inteligencia (antes de la incursión se debió conocer que había francotiradores); 2) operativa (despliegue inadecuado de la fuerza y falta de mando unificado); 3) de especialización (se enviaron policías recién graduados); y 4) de logística (los policías, como informó Ana María Yesquén, de RPP, en sus dramáticos despachos radiales, no tenían qué comer ni agua para tomar).

“se madrugaban”

En el suplemento “El Dominical” del diario El Comercio del 18 de enero de 2009, con el título “Las veladas y el ficus”, se lee en el artículo de Francesca Denegri:

“... En esa casa con ventana a la calle donde vivían ella y sus pequeños hijos se madrugaban en la Lima de la Belle Êpoque eminencias del calibre de Ricardo Palma, Gonzáles [sic] Prada, Cisneros y Salaverry, junto con mujeres quienes como Clorinda Matto, Teresa Gonzáles [sic] y Mercedes Cabello no eran entonces sino jóvenes de ideas comprometidas con el devenir nacional...”

 

“conflictuados”

En el diario La República del 11 de enero de 2009, en el artículo “100 de Losey” de Federico de Cárdenas se lee:

En 1953 Losey está en Italia rodando Embarque a medianoche y es citado por la Comisión de Actividades Antiamericanas. Decide no ir y se muda a Gran Bretaña, pasando un periodo en el que debe firmar sus películas con seudónimo. Sólo en 1957, con Tiempo sin compasión, recupera su nombre e inicia 15 años en los que hará lo mejor de su obra (Cita a ciegas, El criminal, La jungla de cemento, Eva), un cine distanciado, elegante y barroco, en el que discurren personajes conflictuados en decorados repletos. La trilogía con guiones de Pinter (El sirviente, Accidente, El mensajero) que culminó con la Palma de Oro en Cannes marca su apogeo. Retorna a EEUU, con la muy lograda Ceremonia secreta. Pero  sus proyectos son rechazados por caros. Instalarse en París no lo ayuda, aunque rueda una obra maestra: El extraño señor Klein, parábola sobre el antisemitismo bajo la ocupación. Su versión de Don Giovanni es hermosa, pero La Trucha es fallida y Steaming  muy menor. Murió editándola.

 

“dirección de sur-norte”

En el diario Perú.21 del 4 de enero del 2009, en la sección “Sociedad”, con el título “Facilitan regreso a Lima”, se lee:

El tránsito de la Panamericana Sur será orientado con dirección de sur-norte en el tramo comprendido entre Pucusana y el intercambio vial de Atocongo durante hoy domingo, a fin de facilitar el retorno de los veraneantes hacia la capital.

“nombrado... ocupando”

En el diario Perú.21 del 28 de diciembre del 2008, en la sección Sociedad, con el título “Sucesor del padre Serpa promete continuar obras”, se lee:

El sacerdote Luis Eduardo Ayala Falla, de 40 años de edad, fue nombrado como sucesor del desaparecido padre Juan Serpa, ocupando los cargos de párroco de la iglesia Nuestra Señora de Monserrate y administrador de la iglesia San Sebastián.

“se intersecta”

En el diario Correo del 21 de diciembre de 2008, en el artículo “Atmósfera cero”, de José Güich Rodríguez, se lee:

La apuesta de La línea en medio del cielo se nutre de ambigüedad. Es un mérito que la escritura del texto no se precipite en truculencias o densidades sólo para iniciados, a pesar de esa rara atmósfera de verdades a medias. A partir de tales premisas, Ángeles traza la historia de Ignat y Virginia, cuyas identidades son un misterio sin solución. La novela, en sí, se erige como enigma en cuanto a la realidad que viven los personajes; ella se intersecta permanentemente con lo irreal o con una sensación de que nada ha ocurrido: todo es ilusión o magma ficcional que busca su cauce. Las deudas con el Ricardo Piglia de Respiración artificial se anuncian sin pompa o cálculo efectista -otro logro del autor-. No obstante, aún es posible bruñir el fraseo y evitar breves descensos en el estilo que, en rasgos generales, cumple con sus objetivos de manera solvente.

“entrambos”

En el diario La República del 14 de diciembre de 2008, en la columna de Jorge Bruce, con el título “Morir por sus ideas”, se lee:

Podría pensarse que la diferencia entrambos es que el chiclayano no es miembro prominente –connotación fálica expresa– del Apra. Si bien esto es parte del reto aceptado por Yehude, es fácil darse cuenta que la ladera de desempoderamiento por la que se está precipitando no es tan solo una cuestión de pertenencia grupal. Se sabía que Del Castillo tenía a sus más enconados opositores en Alfonso Ugarte. Pero más evidente resulta imaginar lo que habría ocurrido si otra persona ajena al ámbito partidario ocupara el cargo. PPK, por ejemplo. O incluso alguien de menor nivel, como el actual ministro de Defensa. Cualquiera de estos personajes habría requerido menos contorsiones humillantes para adaptarse a la prótesis del premierato, la sombra de García. La idea es de Freud: los hombres, decía, somos unos dioses con prótesis, refiriéndose al carácter eminentemente ilusorio de nuestra potencia, basado en la tecnología, pero en donde la maquinaria está vacía, carente de sujeto.

“Campus socialdemócrata”

En el diario Correo del 7 de diciembre de 2008, en la columna de Alfredo Barnechea, con el título “Socialdemocracia.pe”, se lee:

Este sábado 13 se realizará un Campus socialdemócrata, en el centro de convenciones del Colegio Médico, de 9.30 a.m. a 2 de la tarde.