Relaciones exteriores en américa del sur, casos Chile y Boliviasebastian_pinera_3.jpg
Dr. Luis Alberto Vílchez Lara
 
Como consecuencia de la guerra del salitre y los recursos naturales, evento bélico propiciado por inglaterra y otros países europeos en américa del sur  en el siglo XIX (1879) el conflicto tuvo como beneficiario inmediato al país austral quien también involucró al Perú, posteriormente concluido el conflicto Bolivia perdió 128,000 km2  lo que incluye sus puertos,  líneas de costa, recursos naturales como el salitre, oro, zinc plomo, plata y tambien ictiológicos (una gran biomasa) así como ventajas de orden geográfico y geopolítico. en el caso del Perú nos fueron arrebatados por la rapiña del agresor 64,000 km2. por dicha causa injustificada la nacion boliviana quedo enclaustrada y sometida a una mediterraneidad totalmente negativa, lo que ha estimulado en nuestros vecinos altiplanicos un justo reclamo a Chile, país agresor, requiriendo  una franja o corredor hacia el océano Pacífico. paralelamente se puede estimar  que Chile no solamente se benefició con los territorios sino tambien con los recursos naturales, por lo que podríamos cuantificar  en cien mil millones de dólares de 1879 al año 2000 la afectacion sufrida por Bolivia, mientras que el perú en el  mismo lapso lo fue en su economía por más de cincuenta mil millones de dólares (según estimaciones elaboradas por la catedra de geopolitica y ordenamiento territorial de la figae UNFV en el año 2000 dr. lavl).

 

En la actualidad tanto Chile como Bolivia no mantienen relaciones a nivel de embajadas pero sí consulares y comerciales; sin embargo, la clase política boliviana siempre ha mantenido su aspiración por tener un acceso al océano Pacífico, en tal sentido e interes del señor Evo Morales, actual presidente de Bolivia, durante el mes de enero del año 2011 ha deslizado sus preocupaciones a través de los medios de prensa de su país por la posesión ancestral histórica del desierto de Atacama lo que nos recuerda que efectivamente esa unidad geográfica perteneció a la nación altiplánica cuando nació como república a inicios del siglo XIX. Sobre el particular es bueno recordar un principio del derecho internacional que asiste a las naciones y a los pueblos cuando han sido objeto de despojo territorial por la fuerza, “estos territorios no pierden la nacionalidad del país al que le fueron arrebatados sin causa justa y sólo como producto de la ambición y agresión”, como prueba de esta realidad en los últimos años de la primera década del siglo XXI, exactamente en el mes de julio del año 2008 (ver diario perú 21 martes 22 del citado mes, pág. 12) por el que se informa al mundo que Rusia le devolvió a China Popular 174 km2  sector de la cuenca del río Usuri, arrebatados al país oriental durante la era de los zares. Este principio podría invocarse como planteamiento de solucion frente al reclamo de Bolivia de salir al mar superando el diferendo chileno-boliviano que confrontan, no sucediendo lo mismo que ha pasado entre los dos países citados anteriormente Rusia y China Popular respectivamente. En consecuencia Chile, debería cederle un corredor a Bolivia; sin embargo, luego de negociaciones bilaterales inútiles entre ambos países el caso podría ser llevado a la Corte Internacional de La Haya por Bolivia. Tampoco hay que olvidar que el citado pais tuvo su salida natural al mar por la localidad de Cobija, también por Antofagasta; y por último le correspondería salir por Mejillones, tema que debe servir para la meditación, el análisis por la clase política peruana que actualmente ningún candidato presidencial o personero politico desarrolla. Igualmente sería necesario tener presente que Chile, carece de agua, de fuentes de energía que sí tiene Bolivia; no olvidar la importancia del manantial del Silala que abastece de agua al norte de Chile donde se encuentra la gran industria minera (cuprífera) que necesita del citado recurso para desarrollar sus actividades productivas, lo que obligará al país austral a negociar una salida de Bolivia al océano Pacífico, tal vez con auspicio de órganos de justicia internacional.
 
Por último sería necesario que la política exterior del Perú sea más activa por decir lo menos y que no sólo el presidente de la república la asuma personalmente sino más bien lo haga atendiendo nuestras preocupaciones en el interior de las instituciones competentes como son las universidades públicas, en cuyos claustros se debaten estos temas de interés nacional e internacional que felizmente en algunos casos son acogidos y difundidos, como lo hace el diario La Razón, medio de expresión en el que tenemos cabida para dar a conocer ideas y aportes en beneficio de la nación. Igualmente, el presidente de la república debería aceptar la realidad del momento en que se necesita de asesores del más alto nivel a quienes debe escuchar y menos obviar.