Por Herbert Mujica Rojas

¡Qué duda cabe: el roedor no sólo es peludo sino feo y con dientes amenazadores! Las ratas suelen ser elementos con que el público común y corriente designa a sus hombres y mujeres en la cosa pública. ¿Cuántas veces no ha escuchado usted la letanía?: ¡es una rataza! Y nadie se libra, diputado, senador, gobernador, alcalde, presidente. Cuando la cólera popular asoma no queda rata con cabeza.

Noto que ella tiene, como su condenado padre Alberto, la triple afición de manuscribir cartas, darlas a la publicidad del ciberespacio y buscar efectos, que quizá ahora le sean brumosos y bastante esquivos.

El contexto político alteró la campaña durante las últimas elecciones regionales y municipales en Perú. Como habíamos anotado en un artículo previo, la propaganda electoral comenzó tarde y con todos los vicios heredados de los procesos anteriores: proliferación de candidaturas atomizando el voto, elecciones internas poco transparentes y planes de gobierno con plagios. Los golpes bajos también fueron pan de cada día.

Soy, y lo declaro con circunspecta egolatría, el único ser sobre toda la faz de la Tierra que pasó de carecer de fortuna y renombre a persona con enormes caudales. Y nunca he trabajado. Otros lo han hecho por y para mí.

Por Guillermo Olivera Díaz*

Puedo aseverar, sin temor a equivocarme, que existe un verdadero torrente de sólidas pruebas (elementos de convicción) contra Keiko que sustentan su prisión preventiva. Un torrente que se hizo un mar profundo.

Me espanta, por ende, que el fofo keikismo afirme que nadie sindica a su lideresa y que nunca recibió los millones de dólares de la mega empresa brasileña corrupta y confesa ODEBRECHT, cuyo archimillonario mandamás Marcelo Odebrecht está condenado en última instancia y preso, en Brasil, en virtud precisamente de sus confesiones y de documentos incriminadores. Aceptó sus delitos y fue condenado.

Por Herberth Cuba García

Democracia, transparencia, estrategia y República

Desde la Independencia del Perú, y sobre todo desde la promulgación de nuestra primera Constitución Política (1823), nos hemos etiquetado como República. Sin embargo, la historia ha demostrado que ha sido siempre un ideal, porque desde entonces, hasta la fecha, la República se ha visto interrumpida por las rupturas constitucionales y los golpes de Estado. A pesar de persistentes intentos, esta no se ha plasmado como una forma sostenible de gobierno. La historia política ha enseñado a los fundadores y líderes de partidos políticos a aprovechar los espacios democráticos para organizarse, gobernar y a la vez estar preparados para desaparecer o esconderse en la vida clandestina y el exilio en periodos de dictadura.

Por Raúl Allain (*)

La estruendosa ofensiva mediática de la “ideología de género”, que enarbola el sofisma de que “la identidad sexual es una elección”, está generando confusión en la sociedad y además con el agravante de que el lobby homosexual regenta percepciones subjetivas a su favor.

Por Guillermo Olivera Díaz*

1.- Primera frase lapidaria de la resolución: “Este despacho considera que sí existe sospecha grave que esta persona sería líder de una organización criminal creada de facto al interior de Fuerza Popular que lavó activos ilícitos de Odebrecht”.

Al asumir su cargo en marzo pasado, el nuevo presidente Martín Vizcarra afrontaba al menos dos grandes desafíos: i) un desafío político, relacionado con la necesidad de gobernar sin una sólida y numerosa bancada en el Congreso, frente a una oposición fujimorista mayoritaria, que en cualquier momento podía intentar avasallarlo y quizá forzar su renuncia como lo había hecho con su antecesor; ii) un desafío económico, derivado de los problemas que atraviesa la economía peruana en estos últimos años, en gran medida fruto de su fuerte dependencia de exportaciones de materias primas, lo que se traduce en bajos niveles de crecimiento, altos niveles de subempleo, una pobreza persistente y notorias brechas de desigualdad.