La Batalla de Acuchimay
Arnaldo Panizo
Arnaldo Panizo


Por: Juan Carlos Flórez Granda
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.



A raíz del álbum titulado “Historia Secreta de la Guerra con Chile” se hace necesario presentar la otra versión del mal llamado “Combate de Acuchimay” con la finalidad que el lector saque sus propias conclusiones.

Historia, madre y maestra 3-3-2008
Ancon

La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. 65 Tratado de Ancón


El continuo batallar de Cáceres fue el factor determinante para que Chile modificara su política y ambiciones. De un pensamiento de destrucción completa y sistemática del Perú, que era lo que sus políticos desearon y empujaron a la prensa con ese clamor, para lograr los mayores enriquecimientos de gobernantes, militares y cuanta persona pusiera la mano en el quehacer del país sojuzgado, ya que el saqueo sistemático al cual sometieron al país, careció de inventarios y medidas de control y, éstas, sólo se efectuaron en las partes y cuantías que los merodeadores, atracadores y las entradas a saco produjeran en pillaje franco o encubierto. Esa posibilidad de continuar indefinidamente con la expoliación de aduanas, servicios, administración pública, municipios y poder judicial, además de las raterías que se efectuaban diariamente en los establecimientos, haciendas y domicilios privados. Durante la ocupación chilena, nada quedó a salvo, incluidas las iglesias, ya que todo era considerado como a libre disponibilidad del gobierno chileno. Ese saqueo sistemático ejercido por la autoridad de ocupación representada por Lynch como jefe de las cuadrillas, uniformadas o no de asesinos, salteadores, estafadores y francos ladrones que Chile había desparramado por todo el ámbito peruano bajo el control de sus bayonetas. Esa situación se les tornaba difícil por la continua resistencia que en esos mismos territorios se incrementaba y sumaba a la ofrecida por el ejército de La Breña. Efectivo militar al cual no podían hacer desaparecer, pese a las derrotas que les inflingieron y castigos que impusieron, como el degüello de prisioneros y poblaciones indefensas, pues por cada difunto, surgía un nuevo peruano en defensa del territorio patrio. Componente psicológico enraizado en las poblaciones y fuera magníficamente bien expresado por Luis Pardo y el grupo de jóvenes de Chiquián, Cajatambo, Ancash, que salieron a recibir a Cáceres, cuando derrotado, regresaba de Huamachuco hacia el Mantaro para levantar nuevos contingentes. En el lugar denominado Tres Cruces, al compás de guitarras le dedicaron la siguiente canción de autor desconocido: (193).

Historia, madre y maestra

Andres Avelino Caceres
Andrés A. Cáceres

La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. 64 Derivación política de Huamachuco

El desastre de Huamachuco fue explotado hábilmente por los chilenos. Al apreciar que su único enemigo había desaparecido como fuerza combativa y temerosos que Cáceres, como en veces anteriores, de muy poco volvería a levantar nuevo ejército para combatirlos, procedieron a dar todas las facilidades a Iglesias y pudiera suscribir cuanto antes el ansiado tratado de paz.

Historia, madre y maestra 27-2-2008

Huamachuco

La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. Crímenes y rapiña contra civiles del campo

63 Huamachuco

La batalla resultó ser la última de importancia entre Cáceres y los chilenos, después de dos años y medio que duraba la campaña de La Breña y con esa batalla se diluyeron las posibilidades del Brujo de los Andes al dejar de ser peligro a los planes chilenos, por la pérdida casi completa de su capacidad combativa.

Historia, madre y maestra 26-2-2008
Laguna de Llanganuco

La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. 62 Continúa el conflicto, 1883


El año se inició con la búsqueda que Chile hizo para consolidar la depredación territorial y de riquezas físicas en las áreas bajo su dominio, mediante un tratado de paz que le permitiera dedicarse a usufructuar la parte de las riquezas recién adquiridas, que Inglaterra le permitiera quedarse. Bolivia se mantuvo pasivamente a la espera que alguien solucionara su problema, que ellos mismos no sabían cuál era, y, en el Perú, los corifeos de Iglesias procuraron apresurar el tratado de paz y consolidar un gobierno que más existía en el papel que en la realidad, ya que solo podía efectivizarse donde las bayonetas del enemigo lo mantuvieran. Cáceres fue incrementando la resistencia contra el enemigo y, al mismo tiempo, organizó una expedición contra el gobierno de Cajamarca y evitar que suscribiera el tratado de paz.


Historia, madre y maestra
Hualgayoc
Hualgayoc

La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. Cupos como en Sendero Luminoso

Nota de Redacción.- La demencia de chantajear a los pueblos para que paguen cupo bajo amenaza de destrucción no es creación de Abimael Guzmán, veremos que tiene precendentes en la Guerra con Chile, donde se amenazaba con destrucción si no pagaban dichos cupos, acciones que eran dirigidas por el criminal chileno Patricio Lynch


61 Actividades en el norte


El general Iglesias, al quedar como jefe político y militar del norte, prosiguió con la organización del ejército, que nunca llegó a ser muy numeroso, al disponer de sólo dos divisiones de infantería que, pese al nombre, no pasaban de ser simples batallones por el número de su contingente al disponer de 400 la una mandaba por Lorenzo Iglesias y 200 la otra, al mando del coronel Callirgos Quiroga. Esas tropas, en forma separada se aproximaron al pueblo de San Pablo, en la cercanía de Cajamarca, ocupado por los chilenos. Estos, enterados de la aproximación que hacía Iglesias, lo esperaron en emboscada el 13 de julio. Encuentro que lo obligó a retirarse, siendo perseguido por el mayor Saldes, jefe chileno. El coronel Callirgos, en el cerro Cardón, organizó una estratagema con los sanmiguelinos, engañando al enemigo, quienes, confiados en su victoria, se encontraron de pronto atacados por el nuevo contingente y seguidamente las tropas de Iglesias contraatacaron, motivando que Saldes saliera huido de la batalla.

Respeto a los héroes: Periodistas, infórmense
Francisco Bolognesi


En el diario quehacer periodístico, es normal que un artículo o nota periodística toque aunque sea tangencialmente, asuntos que guardan cierta relación con el tema central del escrito. Ahora bien, lo que se debe tomar en consideración es que incluso en aquello que es colateral hay que tener cuidado.

Historia, madre y maestra
Arthur Chester
Arthur Chester, presidente de EE. UU. en 1882

La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. 60 Acciones diplomáticas


En el plano diplomático, durante el primer semestre de 1882, Chile trató de asegurar las mayores ventajas, especialmente que el gobierno norteamericano al cambiar de presidente, modificaron la orientación de su política, colocándose en forma incondicional a favor del agresor, por algo el país del sur prodigó generosamente millones de pesos en Europa y Estados Unidos para el logro de sus propósitos, de las riquezas recién adquiridas del Perú y con ello cambiaron la situación a su favor.

Historia, madre y maestra
Poncho de Caceres en Campana
 

Poncho de Cáceres en campaña


La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. 59 Operaciones militares


Pese a la acción de franco hostigamiento en contra de Cáceres efectuada por Piérola y Montero por medio de las fuerzas o recursos a su mando o influencia, la segunda campaña de La Breña se inició el 26 de febrero en Comas, cuando ese pueblo fue visitado por un destacamento chileno, y durante cuatro días, se dedicaron a las mayores tropelías contra la población, motivando repudio. Se organizó el pueblo a órdenes de un joven lugareño Ambrosio Salazar y la respuesta la dieron el 2 de marzo, cuando emboscaron en el cerro Sierra Lumi a dicho destacamento que regresaba de haber depredado la región, acarreando más de 600 reses y apreciables cantidades de comestibles arrebatados a los lugareños. En el encuentro, sea por bala, derrumbe de piedras o lucha cuerpo a cuerpo, murieron 15 enemigos y los demás huyeron dejando el botín que traían.

Lizardo Montero
Historia, madre y maestra
La tragedia del 79, Alfonso Bouroncle Carreón, Studium, Lima

Guerra Perú-Chile 1879. 58 Montero


Fue comisionado como jefe político y militar en la región del norte por Piérola, cuando éste, desde su gobierno en los Andes, dividió administrativamente al país.