1879-1883: mezquindades en plena guerra
por Herbert Mujica Rojas


Edgardo Mercado JarrinEn su libro Política y Estrategia en la guerra con Chile (Lima 1979), Edgardo Mercado Jarrín, cuando se refiere a la falta de refuerzos de artillería, caballería y transportes, escribe:

"Las ventajas obtenidas por Chile al conquistar el dominio marítimo y al haber proyectado su poderío sobre los territorios de Atacama y Tarapacá —campaña en la cual los aliados combatieron prácticamente sin artillería ni caballería que permitiera efectuar reconocimientos, explotar el éxito y destruir a las fuerzas chilenas en fuga—, exigían que en la reorganización se procediera a aumentar fundamentalmente la potencia de fuegos y la movilidad del Ejército. De acuerdo a los recursos disponibles, los efectivos de infantería quedaban subordinados a la cantidad de fusiles, pese a que la población militar no presentaba limitaciones; los de la caballería se atenían a la existencia de ganado equino y a las importaciones de Argentina; el material de Artillería estaba limitado por los recursos financieros del país, las adquisiciones del exterior y las posibilidades de fabricación en Lima; y los medios de transporte, al ganado mular, disponibilidad de carretas y a los recursos locales.

El Tratado de 1929. La otra historiaAugusto Bernardino Leguia
por Félix C. Calderón
Fondo Editorial Congreso del Perú, Lima, abril 2000

"No existe en la historia de la América Latina un episodio tan flagrante de hostigamiento, vejamen y terror como el que sufrieron nuestros compatriotas en esos territorios ocupados. Y esto es bueno recordarlo si se quiere exorcizar, de una vez por todas, los fantasmas que se oponen a la integración regional, exactamente igual como ha sucedido en la Unión Europea, donde nunca se ha encubierto, ni siquiera en la misma Alemania, los crímenes de lesa humanidad cometidos por los nazis."

Introducción

No existe, infortunadamente, en el Perú ningún estudio exhaustivo sobre la negociación peruano-chilena realizada en Lima entre el 12 de octubre de 1928 y el 29 de mayo de 1929, y concluida con el Tratado de 1929 y su Protocolo Complementario. La razón que siempre se ha esgrimido, sin mayores variantes, es que ese tratado definitivo de límites con Chile fue negociado personalmente por el propio presidente Leguía, en una sucesión de encuentros en el palacio presidencial, con el embajador de Chile en Lima, Emiliano Figueroa Larraín. Por eso, historiadores peruanos de fuste, como Gustavo Pons Musso, no han dedicado más de dos o tres párrafos a la negociación del mismo (Las Fronteras del Perú, p. 212). Inclusive Raúl Porras Barrenechea, claro y explícito en los antecedentes, solo se limitó a decir que dicho tratado fue fruto del entendimiento directo del plenipotenciario chileno con el jefe de Estado peruano (Historia de los Límites del Perú, obra conjunta con A. Wagner de Reyna, p. 156).

Las traiciones en Torre Tagle

 

La Otra Historia El tratado de 1929Revelador libro sobre la historia no contada de la diplomacia peruana

 

En un excelente trabajo, el embajador Félix Calderón presenta importantes detalles sobre la verdadera historia en torno al Tratado de 1929, donde, al lado de la conocida historia, veremos una historia de traiciones en nuestra diplomacia en el libro:

 

El Tratado de 1929. La Otra Historia

 

Fondo Editorial Congreso del Perú, Lima, abril 2000

El cinismo de Wagnerallan wagner
por Herbert Mujica Rojas


Ayer, el ministro de Defensa, Allan Wagner, el que habla de seguridad cooperativa, gerencia por objetivos, la NUBE (ese gaseoso ridículo y palabrero que presume de ser la panacea en el sector), estuvo presente en la inauguración del Museo Andrés A. Cáceres. ¿Sabrá el señor de marras que el Batallón Zepita, uno de los más importantes que condujo el glorioso militar ayacuchano, fue decisivo en la batalla de Tarapacá el 27 de noviembre de 1879, fecha y efemérides que olvidó vergonzosamente de recordar y celebrar la semana pasada? ¿con qué cara, honor inexistente o decencia de algún tipo, pudo ser tan obvio el cinismo de Wagner?

Demolición histórica del Perú Allan wagner
por Herbert Mujica Rojas (*)

La semana pasada, ante la silenciosa y mediocre complicidad de casi todos los medios de comunicación, el Congreso, los partidos políticos, intelectuales y periodistas, en Perú se "olvidó" recordar la batalla de Tarapacá que en 1879 diera gloria, lustre, honor y vitalidad a los colores patrios en la guerra de invasión que Chile perpetró entonces. Con la excepción de Vicente Ugarte del Pino que publicó en La Razón un sentido homenaje a la efemérides, la impavidez fue casi unánime y así lo denunciamos en ¡Así se fabrica la amnesia colectiva!

Los sirvientes de Chile evitan resaltarla

Hoy recordamos un nuevo aniversario de la victoriosa batalla de Tarapacá, que tuvo lugar el 27 de noviembre de 1879. Para apreciar el significado de esta acción de armas debe tenerse en cuenta que tras el revés de San Francisco y ya sin la ayuda del ejército boliviano, las fuerzas del ejército peruano no tenían ni caballería ni artillería; eran puramente hombres de a pie que literalmente habían estado perdidos en el desierto.

¡Así se fabrica la amnesia colectiva!
Batalla de Tarapacapor Herbert Mujica Rojas


En primer lugar: ¡Un vibrante homenaje a los heroicos soldados peruanos que un día como hoy en 1879, dieron a la nación, una página de victoria y valentía en Tarapacá!

Las contradicciones insalvables del veleidoso caudillo Simón Bolívar II
bolivarpor Félix C. Calderón

Uno de los problemas inherentes a la historiografía es el "presentismo"; esto es, siguiendo al filósofo de la historia Herbert Butterfield, el enorme riesgo de hacer historia sin dejar del todo el presente o de hacerlo en función de éste, lo que puede llevar a construir "una gigantesca ilusión óptica." En efecto, es frecuente la tentación de yuxtaponer los planos sincrónico y diacrónico en el análisis de determinados acontecimientos dados en el pasado, o de interpolar, sin solución de continuidad, juicios de valor basados en estructuras conceptual y valorativa de otras épocas, de donde resulta un producto historiográfico que es una reinterpretación actualizada del pasado o su adulteración descomunal. ¿Qué hacer entonces?

Las contradicciones insalvables del veleidoso caudillo Simón Bolívar I
por Félix C. Calderón

monumento bolivarNota de redacción
por Herbert Mujica Rojas


La feracidad intelectual creadora del embajador Félix C. Calderón comprobóse, una vez más, durante el primer semestre del 2005 con la aparición del pionero libro, tanto por el tema como por la desacralización que propuso, Las veleidades autocráticas de Simón Bolívar, Tomo I. La usurpación de Guayaquil. Ese ejercicio me tuvo como su "Coordinador editorial", pomposo nombre que no correspondió en realidad al modesto encargo de chasqui entre el autor y la imprenta que realicé. Y así ocurrió también cuando la concepción de la carátula, ideada por Calderón y que fuera transmitida a los artistas gráficos, dando por resultado la que hoy preside una rica colección que abarca cuatro tomos, el segundo de los cuales, La fanfarronada del Congreso de Panamá, vio la luz en abril de este 2007.

 
joseph dager

En la Universidad Católica

Nuestro país está siendo infiltrado por agentes chilenos que, valiéndose de sirvientes incondicionales, están tejiendo una red que busca dañar la identidad nacional y emprender una conquista cultural del Perú, trabajo realizado por Chile por décadas desde el término de la Guerra del Pacífico, pero que halló su punto máximo en 1985, durante el primer gobierno de Alan García, cuando se firmó en secreto un acta por la cual el Perú aceptaba falsificar la historia de la Guerra con Chile y presentar a nuestros escolares una versión prochilena de los hechos1.